lunes, 23 de septiembre de 2013

Marx y la idea del motor de la Historia.

Karl Marx tenía una idea muy particular de la historia de la humanidad, con sus propias raíces filosóficas. La historia era, en primer lugar, lineal y positiva. Estos atributos le conceden a la historia romper un modelo cíclico y negativo, una idea que viene de Spengler. Para Marx, la historia se desarrollaba en un curso progresivo, en un devenir en el que las sociedades cambiaban a nuevos formatos, a nuevas formas de relacionarse y entender la cultura.
El materialismo histórico (raíces filosóficas de Marx) está basado en una interpretación de la experiencia de la humanidad. En primer lugar, las civilizaciones se comportaron siguiendo las reglas de las sociedades esclavistas. La fuerza de trabajo  se extraía esclavizando a los enemigos, vendiéndolos y obligándolos a ejercer las labores que les dictaban sus amos. Digamos que esta fase se desarrolló hasta alrededor del fin de la Edad Antigua.
En la siguiente era de la humanidad, el feudalismo, desarrollado mayormente en la Edad Media y la Edad Moderna (hasta la explosión revolucionaria en París en 1789), que estableció nuevas reglas de interactuar. A pesar de haber superado el antiguo esclavismo, una vasta parte de la población vivía en una relación de vasallaje para un señor feudal: el señor feudal (en el que reside el poder militar) se encarga de proteger a los trabajadores de sus tierras, de los cuales obtiene todo el beneficio. El poder en la era feudal residía en el poder bélico y la tenencia de tierras, y se hereda por sangre (nobleza). Pero ya en la Edad Moderna, con la aparición de las ciudades, nace una nuevo grupo social constituido por una pequeña burguesía mercantil, que va ganando fuerza durante esos siglos.
La última fase, para Marx, y es en la que nos encontramos sumergidos, es la Era Capitalista. Tras la Revolución Francesa, y ya entrados en la Revolución Industrial, la sociedad de estamentos del final de la Edad Moderna, entra en crisis, y aparece una nueva forma de organizar la sociedad. Los protagonistas no reciben su poder por la sangre tanto por su riqueza.
Con la sociedad burguesa, entran los concepto actuales de contrato de trabajo, de salario, de desempleo, de empresas y de finanzas. Es, en líneas muy generales, como siguen funcionando nuestras sociedades de hoy.
El motor de toda la historia de la humanidad es la lucha por los recursos entre grupos distintos de personas, la denominada lucha de clases, el conflicto de intereses. La entrada de la Historia en la Era Capitalista, es el producto de la persecución de los intereses de la burguesía, la nueva clase en el poder. Cada fase de la historia, cada tipo de sociedad, genera en su interior la nueva clase que destruirá a la más poderosa. Cada sociedad engendra al grupo dominante de la siguiente sociedad. Por ello mismo, Marx dijo que el Capitalismo ya produjo la clase que destruirá las reglas de su sistema: la clase trabajadora.
Y es el mismo proletario el que echará por tierra la sociedad capitalista y le quitará el poder a la burguesía para construir otra en la que sus intereses sí sean satisfechos.
Marx y las crisis del sistema capitalista.

Para Marx, las crisis eran una parte inherente del sistema capitalista. Según Marx, el propio sistema generaría crisis periódicas, desde la primera que ocurrió (1825) hasta el fin del Capitalismo. 
Las crisis son momentos de perturbación en los que se manifiestan las contradicciones internas del Capital: la necesidad de crecer de manera sostenida, sin perder el equilibrio del ciclo capitalista; si dejas de pedalear, la bicicleta se cae. Un sistema económico que lleva en su propio funcionamiento la aparición de crisis. El sistema económico capitalista, que se regenera a cada crisis, acaba por resolverlas mediante la destrucción y renovación de capitales ("destrucción creativa"). Lo que nunca dicen, es que después cada crisis, se quedan en la cuneta miles o millones de parados.